¿Por qué no es fácil dejar de fumar? Porque la nicotina es una droga adictiva. Es adictiva porque provoca una necesidad compulsiva de fumar.
Cuando la nicotina se toma inhalada, es absorbida básicamente a través de los pulmones (70%-90%, depende de la inhalación que haga cada fumador), pero en pocos segundos llega a los receptores del sistema nervioso, y los efectos primarios son rápidos.
A dosis bajas, la nicotina es psicoestimulante y mejora la capacidad mental.
A dosis altas, tiene efectos sedantes, porque actúa como depresora.












