Cuatro empresas dominan 70% del mercado mundial del tabaco: Philip Morris, British American Tobacco y la Japan Tobacco (JT), que funcionan como empresas transnacionales y, la última, China National Tobacco Co. (ChiT), monopolio estatal que produce 30% de los cigarrillos de todo el mundo.
En Argentina Massalin Particulares es la tabacalera que produce Marlboro en Argentina, empresa autorizada y supervisada por Philip Morris. Y Nobleza Piccardo produce cigarrillos Viceroy con autorización de British American Tobacco ( BAT ), empresa de origen británico
y una de las más grandes tabacaleras del mundo.
La actuación de las empresas tabacaleras en la comercialización de sus productos y en la utilización de los conocimientos adquiridos en investigaciones sobre la composición y acción del tabaco ha sido confusa y es motivo de controversias, demandas judiciales e intentos de regular el tabaco por considerarse el tabaquismo la principal epidemia que afronta la humanidad.
La situación actual puede vivirse entrando a Internet, donde se observa una verdadera guerra entre las empresas tabacaleras y las organizaciones sanitarias, como la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud. Guerra que pasa desapercibida en Argentina, pero que se desarrolla a nivel internacional con estrategias, batallas, heridos y muertos.
Al comienzo se siente asombro y no se puede creer en la infinidad de documentos que aparecen sobre la actividad tabacalera. Luego la impresión es de ansiedad por la magnitud de lo que se observa y por el enorme poder económico que está siendo afectado en sus
intereses, que no son precisamente los de la salud.










